19 abr. 2017

La liberación: Escena Eliminada #7 | Visita Matutina


Entró en el almacén sigilosamente y casi rió de su propia estupidez, como si con eso pudiese evitar que notase su presencia, aun así continuó avanzando con cuidado.
-          ¿Qué haces aquí Jade?
El sonido de la voz de Ashlian a su espalda la hizo dar un respingo y llevarse la mano al pecho sobresaltada, se giró rápidamente dispuesta a decirle lo poco grato que resultaba ser asustada de esa manera, pero al verlo olvido todo pensamiento racional. Lo había visto por última vez hacía solo unas pocas horas pero de pronto parecía que hubiese pasado mucho más tiempo, no sabía si debía a que su expresión no estaba teñida de la evidente inconformidad que le caracterizaba durante los últimos días.
-          Yo... yo... – tartamudeó, había reparado en su pelo mojado que indicaba acababa de salir de la ducha y no podía dejar de imaginar una escena totalmente diferente a la que realmente estaba viviendo. El haberle visto desnudo no había sido nada bueno para su cordura, no podía evitar crear en su cabeza todo tipo de escenas cada vez que lo veía y debía confesar que ninguna de estas era algo que se pudiese compartir con el público en general, en resumen debía decir que estaba sexualmente frustrada.
-          Pregunte qué haces aquí – dijo Ashlian pasando a su lado – pero lo cierto es que esa respuesta la conozco, lo que realmente me intriga es que estés aquí a esta hora.
Lo vio dejarse caer en la cama y caminó hacia él.
-          Me sentía muy inquieta en casa y para cuando me di cuenta ya venía hacia acá.
Se abstuvo de decir que lo que la había hecho caer en cuenta de lo que hacía había sido la pregunta del taxista de si se trataba de una emergencia para ir lo más rápido que pudiese, solo entonces había reparado en la hora y en el estado de ansiedad en que se encontraba.
–Puedes entrar a la casa por la puerta de la cocina.
-          No quiero entrar a la casa.
-          Eso no fue lo que me pareció cuando tocaste a la puerta replicó.
-          Eso fue antes de recordar que te podía encontrar aquí – se encogió de hombros – Ahora mismo no tengo nada que buscar en la casa.
-          Estoy cansado Jade por lo que te agradeceré que no molestes.
-          No lo haré – prometió.
Él no dijo nada más por lo que ella asumió que le permitía quedarse. Había notado que el parecía agotado últimamente y suponía que toda la situación actual era la causa de ello. Como le gustaría borrar todo ese cansancio y junto con este desparecer todo lo que le molestaba.
Aun a riesgo de molestarle se acercó a él y pasó una mano por su pelo, sin importar que tuviera que hacer, definitivamente iba a acabar con toda amenaza para el bienestar de Ashlian.
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Haidelis Montero

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